Ser emprendedor, ¿estás dispuest@?

De primera instancia me viene a la mente una frase que don Lorenzo Servitje me externó en una ocasión…”un sueño es un objetivo con fecha”. Quien mejor puede decir esto que este gran personaje de empresa que ha sentado las bases para construir lo que hoy es la principal panificadora del mundo, BIMBO.

No quedándose conforme con ser uno de los más importantes emprendedores de México, don Lorenzo nos ha enseñado como debe ser el trato digno, humano y justo a los empleados, trabajadores y obreros. Más allá de sus empresas e importantísimos resultados, también ha fundado y apoyado instituciones y obras sociales que en su conjunto y sin duda han ayudado en la construcción de un México y un mundo mejor.

Esto me lleva a una primera reflexión sobre el tema de ser emprendedor. Emprender no sólo implica fijar la meta en un sueño material como lograr alcanzar nuestro primer millón de dólares. El reto es mucho mayor, ya que ser empresario se considera una vocación y su esencia es el servicio.

En el mundo de hoy, esencialmente materialista, es poco comprensible el hecho de que ser empresarios implica una vocación de servicio, ya que en lo primero que piensan la mayoría de los que se lanzan a la mar del “emprendedurismo” es en el tener más que en el ser. Cabe aclarar que el ser no está peleado con la eficacia ni con la capacidad de generación de riqueza y de rentabilidad, al contrario la maximizan.

Para empresas grandes, sueños grandes

Sabemos que existen “emprendedores” que preocupados por generar utilidad en el corto plazo, se convierten esencialmente en grandes y buenos negociadores, “traders”, son quienes compran barato y venden caro, preocupados única y exclusivamente por esa inmediatez que sin duda los puede convertir en personajes acaudalados.

En cambio hay otros que, convencidos de seguir una vocación de servicio, tienen como meta sueños grandes, que pueden ir desde transformar el entorno, mejorar la calidad de vida de los seres humanos, cuidar la ecología del planeta o brindar una plena satisfacción a sus potenciales clientes.

Para poder lograr estos grandes sueños, los emprendedores y empresarios con vocación, necesitan crear organizaciones o empresas con una gran capacidad de auto sustentabilidad, es decir, capacidad para generar riqueza y rentabilidad. Para lograr esto se requieren buenas ideas y una plantilla laboral convencida de la meta y satisfechos de encontrar en el trabajo una vía de desarrollo profesional y personal.

El empresario es aquella persona que recibió el don para poder liderar a otros, administrar recursos y llevar todo ello hacia una meta y objetivo final, que es, la plena satisfacción del receptor de todo éste esfuerzo, el cliente, a través de productos y servicios.

El empresario, como lo plantea el IPADE, necesita:

Ser estratega: que es la capacidad de detectar una necesidad en el mercado (consumidor), ideando la manera más eficiente de hacer llegar su producto o servicio. En éste intercambio, entregar un valor agregado al cliente, obteniendo ganancias y utilidad para la empresa.

Ser constructor de organizaciones: implica desarrollar e integrar las capacidades necesarias para tener la mejor oferta de productos y servicios para su mercado. Esas capacidades van desde los recursos económicos, el conocimiento, la creatividad, la innovación y contar con los colaboradores adecuados.

Ser ejecutor: que consiste en la capacidad de aterrizar en actividades concretas, logrando que sus colaboradores o empleados hagan lo necesario para alcanzar los objetivos y resultados planteados.

En este sentido hay una triple responsabilidad en la vocación empresarial:

La interna: que es el desarrollo personal y profesional de sus colaboradores o empleados.

La externa: que es la entrega de un producto o servicio de gran calidad al mercado.

El entorno: que es aquella responsabilidad social que empieza con la generación de empleo, el cuidado con la ecología y las personas necesitadas que no tiene que ver directamente con el producto o servicio.

Reiterando, el emprendedor tiene una visión de largo plazo y debe asumir la responsabilidad que su misma vocación le exige. Cuando existen todos estos ingredientes, tendrá la capacidad de lograr grandes retos y la suficiente motivación para que a pesar de las vicisitudes se mantenga en la firme decisión de emprender, ya que unos objetivos grandes, requieren de la más importante de todas las capacidades, emanada de la virtud de la fortaleza, que es, la constancia.

Si quieres grandes recompensas tendrás que arriesgar mucho. Y tú, ¿estas dispuest@?

Anuncios

Acerca de Fernando Sánchez Argomedo

Empresario, ingeniero Cibernético, Interactividad, Medios Electrónicos, Internet, Presidente Ejecutivo de www.yoinfluyo.com
Esta entrada fue publicada en Bien Común. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Ser emprendedor, ¿estás dispuest@?

  1. Reblogged this on Solidaridad, por una sociedad mas justa y humanizada and commented:
    “un sueño… es un objetivo con fecha”… cuáles son tus sueños?

Los comentarios están cerrados.